domingo, 21 de julio de 2013

El perdón y la culpa

Lo que pretenden que hagas es que agaches la cabeza, que digas a todo que sí y que aceptes tu derrota. Pero no, no has perdido. Si has cometido un error, no debería ser lo único por lo que te juzgaran, sino que se deberían poner en tu piel, pensar fríamente en cómo te podrías sentir en ese momento. 
Una traición, un dolor, una serie de factores que te hagan reaccionar de tal manera. Y, si esa manera no es la correcta, se intenta buscar una solución. Pero los errores no se pueden deshacer. Puedes pedir perdón a las personas perjudicadas, pero no se puede hacer nada más. Y, una vez has pedido perdón, los demás tienen que aceptar ese perdón y todos deberían reflexionar en si lo correcto ha sido que tú pidas perdón.
¿Pretenden que te suicides? ¿Pretenden que les hagas un monumento? No pueden hacer eso porque seguramente tampoco son santos. Todos los implicados en una situación que ha desembocado en un error, sin ninguna excepción, deben tener una parte de culpa que deben aceptar e intentar solucionar. Y la mejor manera de solucionar una parte de culpa es pedir perdón, aunque seguramente no solo una persona es culpable.

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo contigo... buen post.. me ha gustado mucho.
    un besito.
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